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10 claves para llevar una vida minimalista

Minimalism

¿Te imaginas una vida con menos cosas, menos desorden, menos estrés, menos descontento, menos distracciones? ¿Y una vida con más tiempo, más relaciones de calidad, más desarrollo personal y más felicidad? Eso que ahora mismo te estás imaginando es  una vida sencilla y se puede conseguir siguiendo unos pasos sencillos que propone el minimalismo.

Pero antes de entrar en materia, vamos a ver qué es exactamente una vida minimalista.

Minimalismo, un estilo de vida sencilla que proviene del estoicismo

“La gente es infeliz porque está confundida acerca de lo que es realmente valioso para ella. A causa de esta confusión, pierden sus días persiguiendo cosas que, en vez de hacerlos felices, les generan más ansiedad y tristeza”. Esta frase, tan de actualidad hoy en día, es de Séneca, y tiene casi 2.000 años de antigüedad. Parece increïble que después de tanto tiempo sigamos persiguiendo cosas que no nos aportan el valor que deseamos. Séneca era un filósofo estoico que buscaba simplificar su vida. Su reto: centrarse únicamente en las cosas que eran esenciales y sobre las cuales podía incidir.

El minimalismo busca precisamente eso, vivir centrándose en lo esencial (también se podría llamar esencialismo, tal como propone Greg McKeown), y desprenderse de lo superfluo. De aquello que sobra y que aporta poco valor. Despojando lo sobrante, se obtiene lo esencial de todas las cosas. Aprender y abrirse a esa experiencia se puede convertir en un auténtico estilo de vida.

Mi decálogo minimalista para una vida sencilla y plena

Cada cual tiene sus métodos e intereses. También en esto del minimalismo. Aun así, hay algunos puntos que, por su naturaleza, son esenciales para todos. A continuación apunto mi lista de claves para aplicar el minimalismo a nuestra vida cotidiana  y simplificar nuestro día a día para obtener más felicidad con menos. Se trata de un decálogo que, más allá de aplicar el minimalismo, busca maneras que me ayuden a centrarme en lo esencial. De poner mi atención y tiempo en aquello que realmente es importante para mí.

Clave 1. Cuida tu cuerpo de manera simple, funcional e integral

Desde el punto de vista de la teoría integral propuesta por Ken Wilber, podemos decir que tenemos tres cuerpos diferentes: un cuerpo ordinario (físico), un cuerpo sutil (energético) y un cuerpo causal (no dual).

Cada uno de estos cuerpos necesita una atención y un esfuerzo diferente para mantenerlo sano y en forma. Lo ideal es cuidarlos y ejercitarlos cada día de una manera efectiva. Para ello, podemos seguir una rutina sencilla que contemple el fortalecimiento del cuerpo físico, a través de ejercicios con el propio peso del cuerpo (flexiones de brazos, abdominales, sentadillas, dominadas…) y ejercicios aeróbicos como el salto a la comba; la energetización del cuerpo sutil, a través de ejercicios de movilización de la energía como el yoga, el taichi o el chikung; y el silenciamiento del cuerpo causal, centrando la atención en la vacuidad, a través de técnicas de meditación.

Clave 2. Aprende a cocinar y come comida real

En los supermercados y algunos establecimientos de comida encontramos multitud de productos alimentarios que distan mucho de poder considerarse comida. ¿Qué tienen de pollo unos nuggets? Sin duda nos pueden alimentar -más o menos- pero como dice el gastrónomo italiano Carlo Petrini, fundador de la asociación Slow Food, comer es un acto revolucionario, que va más allá del simple acto de alimentarnos. Petrini dice que un alimento debe ser bueno (de sabor), limpio (para el medio ambiente) y justo (para las personas).

Esta revolución pasa por ser conscientes de qué estamos comiendo, para qué lo estamos comiendo y cómo se está produciendo aquello que comemos. En este sentido, comer es una reinvindicación del mundo que queremos: del paisaje que queremos ver en nuestros campos; del impacto que ocasionamos en el medio ambiente; de las condiciones laborales; del trato que le damos a los animales; en definitiva, de qué mundo le queremos legar a nuestros hijos.

Comer comida real significa comer sólo aquello que puedas saber lo que es y de dónde proviene, y en función de si sigues una dieta paleo, vegetariana, vegana o macrobiótica, por ejemplo, comer unas cosas u otras, manteniendo la base de la comida real: Come verduras y frutas de temporada y lo más locales posibles; si comes carne, que sea ecológica y de calidad; el pescado, mejor que sea pequeño y salvaje (el pescado grande bioacumula metales pesados por lo que sólo se debería comer esporádicamente). Reduce la ingesta de azúcares procesados y grasas trans al máximo. No abuses de la sal y bebe mucho agua. Simple, ¿no?

Clave 3. Regálate momentos de soledad

Cómo explica Michael Harris en su libro Solitud, la capacidad de estar solo es una de las habilidades más sutiles de la vida: nos permite reflexionar y recargar baterías, mejorando la relación con nosotros mismos y, paradójicamente, con los demás. De hecho, la persona que sabe cómo estar bien a solas nunca está completamente sola.

minimalismo esencial

Desgraciadamente, cada día resulta más difícil conquistar nuestra soledad, ya que el influjo de información y distracciones está diezmando la soledad que se está convirtiendo en una paraíso inalcanzable para la mayoría de nosotros.

Clave 4.  Recupera tu tiempo

Estamos bombardeados de noticias, avances, sucesos, obligaciones… La cantidad de inputs de información que recibimos en un sólo día es mucho mayor de la que recibía en un año una persona de mitad del siglo pasado. Nuestro cerebro se está adaptando como puede a esta infoxicación, pero lo hace a costa de sacrificar atención y profundidad, porque de otra manera sería imposible gestionar esta avalancha de datos.

Ya hemos dicho que una vida minimalista pasa por centrarse en lo esencial y despojarse de lo superfluo. Esto se aplica también a lo intangible, a esos secuestradores de tiempo, que desvían nuestra atención y energía de las actividades verdaderamente importantes. Para ello, resulta imprescindible gestionar la agenda diaria de una manera eficiente.

Limitar la consulta de las redes sociales y los mails a únicamente dos veces por día; concretar el tiempo de las reuniones y fijar unos objetivos claros; avisar a los compañeros de trabajo cuando queremos concentrarnos en una tarea específica para que no nos interrumpan… son algunas de las recomendaciones que plantean los expertos para mejorar nuestra productividad y recuperar nuestro tiempo.

Clave 5. Vive en una casa minimalista

Vivir en una casa minimalista significa aplicar una mirada de sencillez en el espacio donde pasamos gran parte de nuestra vida. Una casa minimalista no solo aplica los principios del minimalismo al continente (el tipo de vivienda) sino también al contenido (ver clave 6).

Cualquiera puede aplicar algunos principios para introducir sencillez a su vivienda: utilizar colores blancos y suaves para no recargar el interiorismo, reducir la cantidad de objetos sobre mesas y estanterías, ordenar los objetos, diseñar los espacios para que “respiren”, etc. Pero hay algún tipo de viviendas que por su configuración, responden muy bien al enfoque minimalista. Se trata de las tiny houses y las viviendas comunitarias o colaborativas (cohousing).

Las tiny houses son casas pequeñas. En EEUU hay todo un movimiento. Rara es la semana que un modelo de estas viviendas no aparece en los medios dedicados a la materia. Y es que, sus características las hacen ideales para el mundo en constante movimiento en el que vivimos.

Otro enfoque minimalista sería la incorporación de la colaboración a la esencia de la vivienda. La comunidad de los nómadas digitales hace años que aprovechan los espacios compartidos para trabajar mientras viajan. Son los llamados coworking. El co-living es un paso más allá y permite compartir también el espacio para dormir y pasar el resto del día. Un estilo de vida excelente para la gente que le gusta viajar y compartir.

Además del co-living, también encontramos el cohousing. Se trata de un estilo de vivienda comunitaria originario de Dinamarca donde se conoce con el nombre de bofaelleskab, una palabra compuesta entre las palabras faelleskab, que significa “comunidad” y bo, que significa “vivir”. Se trata de un modelo de vivienda colaborativa que se está extendiendo desde Dinamarca al resto de Escandinavia y el mundo.

Lo iniciaron familias y personas descontentos con la manera de vivir a finales de los 1960. Se trata de viviendas comunitarias que tienen casa independientes y comparten algunos espacios. Cada familia vive en una casa con todas las comodidades y tienen su propia cocina. Estas casas privadas están agrupadas alrededor de un espacio común compuesto por un jardín, una cocina comunal grande y un comedor. Las familias viven juntas y separadas al mismo tiempo. Si lo desean, de lunes a jueves comen juntas a un precio de menos de 3 euros.

El objetivo es compartir parte de las cosas y las tareas domésticas para, de esta forma, reducir el gasto y el tiempo de gestión y obtener los beneficios del compartir y vivir en comunidad. En España existen muchas iniciativas de este tipo tanto en ciudades como en entorno rural, y un portal donde encontrar un mapa con las principales iniciativas de viviendas colaborativas de España.

Clave 6. Reduce tus posesiones y simplifica tu armario

Tener más posesiones significa necesitar más espacio y tiempo para gestionarlas. Además, es más caro. Si queremos simplificar nuestra vida, una paso esencial pasa por reducir nuestras posesiones. Para ello tenemos que hacer un ejercicio de sinceridad con nosotros mismos y valorar qué cosas son realmente importantes para nosotros. Del resto nos podemos desprender sin remordimientos. Podemos empezar con nuestra ropa.

Propuestas como el Proyecto 333 o los armarios cápsula -que construir un armario para cada temporada, en el que sólo se utilicen 33 o 37 prendas en total-, nos dan pistas y recomendaciones de como conseguirlo.

Reducir nuestras posesiones significa ordenar nuestra vida. Es lo que remienda Marie Kondo en su éxito de ventas La magia del orden.  Y, como sabemos, el orden en nuestro exterior es un reflejo del orden que tenemos en nuestro interior.

Esta máxima es conocida desde la antigüedad y por ello es aplicada por las grandes tradiciones de sabiduría. Los monjes (ya sean zen, cristianos, o de otras tradiciones) siguen una estricta disciplina que facilita el control de la atención y la mejora de la capacidad de entrar en estados meditativos.

Si aplicamos este enfoque a nuestra vida diaria y nos quedamos con lo esencial, un aura de orden y bienestar se extenderá en nosotros. Y además, conseguiremos más libertad.

Clave 7. Valora los pequeños placeres de la vida

Valorar los pequeños placeres de la vida es un arte que se cultiva durante toda la vida. Hay personas que tienen un talento innato para conectar con los placeres de la vida. Otros, tenemos que poner un poco de atención para poder apreciar estos pequeños placeres.

El hygge es un concepto danés popularizado por Meik Wiking, director del Instituto de Investigación sobre Felicidad de Copenhague. Tiene más que ver con el ambiente y la experiencia que con las cosas materiales. Consiste en estar con las personas que amamos. Una sensación de hogar. Sentirnos seguros, protegidos del mundo, y permitirnos bajar la guardia. Ya sea teniendo una conversación  sobre las pequeñas  cosas de la vida, estar a gusto en compañía de otro en silencio o sencillamente disfrutando de una taza de té a solas.

Clave 8.  Conecta con la naturaleza

Vivimos en una sociedad alienada de la naturaleza. Cada vez más nuestros entornos cotidianos están más artificializados y la presencia de la naturaleza es más anecdótica. Lejos de ser un capricho postmoderno, el contacto con la naturaleza es una necesidad vital que tenemos como seres humanos. Somos animales y, como tales, necesitamos estar en contacto con la naturaleza y su carencia puede afectar directamente nuestro bienestar.

Desde hace años se acumulan las evidencias científicas que corroboran los beneficios del contacto con la naturaleza. No sólo nos permite desconectar de nuestro día a día estresante, si no que nos permite reconectar con nosotros mismos y obtener beneficios para nuestra salud física, mental y espiritual. Los paseos por la naturaleza, los baños de bosque o los retiros en la naturaleza son una manera excelente para obtener estos beneficios.

Clave 9.  Conecta con la gente que amas

No solo somos animales. Somos animales sociales. Y como tales necesitamos conectar con nuestra tribu. Si hemos aplicado de manera correcta la clave 4, dispondremos de más tiempo para pasar con la gente que amamos. Con ello obtendremos más calidad de vida y sensación de bienestar.

Clave 10.  Inspírate en vidas de otros minimalistas

Desde la antigüedad, distintas tradiciones de sabiduría y filosofías han apostado por la sencillez. El budismo zen, algunas órdenes monásticas como la de los Franciscanos (seguidores de la obra de San Francisco de Asís), las tradiciones yóguicas vinculadas al vedanta, etc.

Una buena forma de avanzar en nuestro camino hacia el minimalismo es inspirándote en la vida de otras personas. El estoicismo y sus grandes clásicos son una de las fuentes más interesantes para obtener inspiración. Marco Aurelio, Séneca o Epicteto nos ofrecen reflexiones tan actuales que parece increible que tengan casi 2000 años.

El libro Walden de Henry David Thoreau, escrito a mitad del siglo XIX, se ha convertido en una referencia atemporal, y ha servido de inspiración a millones de personas que han visto en él una especie de alegato de una vida simple y del regreso a la naturaleza perdida. Otros autores como Sue Hubbell o Pete Fromm han seguido sus pasos relatando sus experiencias sumergiéndose en la naturaleza.

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Este decálogo se resume en dos:

1- Menos es más.

2- Descubre tu propio decálogo y experiméntalo. Éstas son  las claves que a mi me funcionan. Son una buena base, pero no son infalibles. Incluso en mi caso van cambiando ligeramente en función de la época en la que me encuentro. Experimenta con lo que creas que te puede funcionar y se constante. Sólo así descubrirás tu propio camino hacia el minimalismo y la vida simple.

Si quieres saber más de cómo aplicar el minimalismo a tu día a día puedes visitar mi perfil en Meaning y visitar mi web.